Dios llama a Abram para que abandone su tierra y parentela, prometiéndole convertirlo en una nación grande y hacer su nombre renombrado. Abram obedece con setenta y cinco años, llevando consigo a Sarai, Lot y sus posesiones hacia Canaán. Durante su peregrinaje, construye altares para adorar al Señor en Sichém y Bethel, reconociendo las promesas divinas sobre la tierra que le será entregada a su descendencia. Ante una hambruna que azota la región, Abram desciende a Egipto. Por temor a ser asesinado por la belleza de su esposa, le pide que se presente como su hermana. Los egipcios, cautivados por Sarai, la llevan a la casa del Faraón, quien colma de bienes a Abram por su causa. Sin embargo, Dios castiga al Faraón y su corte con plagas, revelando el engaño. El monarca confronta a Abram, le devuelve a su esposa y lo despide con sus riquezas intactas.
¿Sabías que?
Resumen educativo · Reina-Valera 1909 · Revisado por el equipo editorial de Ministerios Online. ¿Error u omisión?Repórtalo — revisamos todos los reportes.
Empero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré;
Y haré de ti una nación grande, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición:
Y bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré: y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
Y fuése Abram, como Jehová le dijo; y fue con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.
Y tomó Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y toda su hacienda que habían ganado, y las almas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron.
Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Sichêm, hasta el valle de Moreh: y el Cananeo estaba entonces en la tierra.
Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, que le había aparecido.
Y pasóse de allí a un monte al oriente de Bethel, y tendió su tienda, teniendo a Bethel al occidente y Hai al oriente: y edificó allí altar a Jehová e invocó el nombre de Jehová.
Y movió Abram de allí, caminando y yendo hacia el Mediodía.
Y hubo hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para peregrinar allá; porque era grande el hambre en la tierra.
Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer hermosa de vista;
Y será que cuando te habrán visto los Egipcios, dirán: Su mujer es: y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida.
Ahora pues, di que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de ti.
Y aconteció que, como entró Abram en Egipto, los Egipcios vieron la mujer que era hermosa en gran manera.
Viéronla también los príncipes de Faraón, y se la alabaron; y fue llevada la mujer a casa de Faraón:
E hizo bien a Abram por causa de ella; y tuvo ovejas, y vacas, y asnos, y siervos, y criadas, y asnas y camellos.
Mas Jehová hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abram.
Entonces Faraón llamó a Abram y le dijo: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer?
¿Por qué dijiste: Es mi hermana? poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora pues, he aquí tu mujer, tómala y vete.
Entonces Faraón dio orden a sus gentes acerca de Abram; y le acompañaron, y a su mujer con todo lo que tenía.
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