Dios rechaza a Saúl y envía a Samuel a ungir al nuevo rey entre los hijos de Isaí en Belén. Tras descartar a los siete primogénitos, David el menor es elegido y ungido. Posteriormente, Saúl lo llama para que toque el arpa y alivie su angustia espiritual.
Resumen educativo · Reina-Valera 1909 · Revisado por el equipo editorial de Ministerios Online. ¿Error u omisión?Repórtalo — revisamos todos los reportes.
Y dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo has tú de llorar a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Hinche tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Beth-lehem: porque de sus hijos me he provisto de rey.
Y dijo Samuel: ¿Cómo iré? Si Saúl lo entendiere, me matará. Jehová respondió: Toma contigo una becerra de la vacada, y di: A sacrificar a Jehová he venido.
Y llama a Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré lo que has de hacer; y ungirme has al que yo te dijere.
Hizo pues Samuel como le dijo Jehová: y luego que él llegó a Beth-lehem, los ancianos de la ciudad le salieron a recibir con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida?
Y él respondió: Sí, vengo a sacrificar a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, llamólos al sacrificio.
Y aconteció que como ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido.
Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová mira no lo que el hombre mira; pues que el hombre mira lo que está delante de sus ojos, mas Jehová mira el corazón.
Entonces llamó Isaí a Abinadab, e hízole pasar delante de Samuel, el cual dijo: Ni a éste ha elegido Jehová.
Hizo luego pasar Isaí a Samma. Y él dijo: Tampoco a éste ha elegido Jehová.
E hizo pasar Isaí sus siete hijos delante de Samuel; mas Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos.
Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Hanse acabado los mozos? Y él respondió: Aun queda el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos asentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.
Envió pues por él, e introdújolo; el cual era rubio, de hermoso parecer y de bello aspecto. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, que éste es.
Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y ungiólo de entre sus hermanos: y desde aquel día en adelante el espíritu de Jehová tomó a David. Levantóse luego Samuel, y volvióse a Rama.
Y el espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y atormentábale el espíritu malo de parte de Jehová.
Y los criados de Saúl le dijeron: He aquí ahora, que el espíritu malo de parte de Dios te atormenta.
Diga pues nuestro señor a tus siervos que están delante de ti, que busquen alguno que sepa tocar el arpa; para que cuando fuere sobre ti el espíritu malo de parte de Dios, él taña con su mano, y tengas alivio.
Y Saúl respondió a sus criados: Buscadme pues ahora alguno que taña bien, y traédmelo.
Entonces uno de los criados respondió, diciendo: He aquí yo he visto a un hijo de Isaí de Beth-lehem, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso, y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehová es con él.
Y Saúl envió mensajeros a Isaí, diciendo: Envíame a David tu hijo, el que está con las ovejas.
Y tomó Isaí un asno cargado de pan, y un vasija de vino y un cabrito, y enviólo a Saúl por mano de David su hijo.
Y viniendo David a Saúl, estuvo delante de él: y amólo él mucho, y fue hecho su escudero.
Y Saúl envió a decir a Isaí: Yo te ruego que esté David conmigo; porque ha hallado gracia en mis ojos.
Y cuando el espíritu malo de parte de Dios era sobre Saúl, David tomaba el arpa, y tañía con su mano; y Saúl tenía refrigerio, y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él.
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